Estados Unidos ha tomado la decisión de suspender los trámites de visas de residencia para ciudadanos de 75 países. Entre las naciones más afectadas se encuentran Haití, Brasil y Colombia, debido a una normativa del Departamento de Estado basada en la “carga pública”. Con esto, el gobierno busca asegurar que los nuevos inmigrantes sean económicamente autosuficientes y no dependan de los fondos de asistencia social del país.
A pesar de este cierre para quienes buscan mudarse permanentemente, las visas de turista y de negocios siguen activas. Sin embargo, obtenerlas será más difícil, ya que ahora es obligatorio que los oficiales consulares revisen las redes sociales de los solicitantes para investigar su perfil antes de aprobar la entrada. Esta medida se suma a un control migratorio más estricto que ya ha resultado en la cancelación de miles de visados recientemente.
Esta política ha causado un gran revuelo, pues incluye a países que mantienen relaciones estables y comerciales con EE. UU.. Mientras tanto, el endurecimiento de las leyes ha provocado un aumento notable en las deportaciones y salidas voluntarias, reflejando la presión que existe actualmente sobre el sistema migratorio, tanto para los procesos legales como para los irregulares.

