Los aeropuertos de Estados Unidos vivieron semanas de caos que pocos esperaban. Filas de hasta tres horas, cientos de agentes renunciando, y miles de trabajadores presentándose a sus puestos cada día sin recibir un solo centavo de pago. Todo esto como consecuencia directa del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, conocido como el DHS, que comenzó el 14 de febrero de 2026 cuando el Congreso no logró aprobar su presupuesto a tiempo.
La TSA, que es la Administración de Seguridad en el Transporte y la agencia responsable de los controles de seguridad en todos los aeropuertos del país, forma parte del DHS. Sus agentes son considerados trabajadores esenciales, lo que significa que están obligados a presentarse a trabajar incluso durante un cierre de gobierno, aunque no haya presupuesto aprobado para pagarles. Durante 42 días consecutivos, más de 50,000 agentes cumplieron con esa obligación sin recibir salario.
Las consecuencias fueron visibles de inmediato. Las tasas de ausentismo superaron el 12% a nivel nacional, y en algunos aeropuertos llegaron a niveles mucho más altos. Más de 500 agentes renunciaron definitivamente durante el cierre, mientras que muchos de los que se quedaron tuvieron que buscar trabajos adicionales para cubrir sus gastos básicos, como conducir para aplicaciones de transporte o recurrir a bancos de alimentos organizados por sindicatos y comunidades locales.
El impacto en los viajeros fue significativo. Las filas en los controles de seguridad llegaron a superar las tres horas en aeropuertos como el Intercontinental George Bush en Houston y el Hartsfield-Jackson en Atlanta. Algunas terminales cerraron puntos de control por falta de personal, y las aerolíneas comenzaron a limitar la venta de boletos en rutas muy afectadas para evitar que más pasajeros quedaran varados. Ante la escasez, el gobierno desplegó temporalmente agentes de ICE en varios aeropuertos para apoyar con el manejo de filas y verificación de identidades.
El viernes 28 de marzo se firmó una orden ejecutiva para garantizar el pago de los agentes de la TSA utilizando una fuente de fondos distinta al presupuesto bloqueado del DHS. A partir del lunes 30 de marzo, la mayoría de los agentes comenzaron a recibir pagos retroactivos correspondientes a las semanas trabajadas sin salario, incluyendo al menos dos quincenas completas. Sin embargo, la orden no pone fin al cierre del DHS, cuyo presupuesto sigue sin resolverse mientras el Congreso se encuentra en receso de Semana Santa.
Si tienes un viaje programado a Estados Unidos en los próximos días, lo más importante es llegar al aeropuerto con más tiempo del habitual. Varios aeropuertos siguen recomendando al menos tres horas de anticipación para vuelos domésticos y cuatro para internacionales. La normalización del servicio tomará algunos días, ya que no todos los agentes regresarán de inmediato a sus puestos. Si estás en proceso de tramitar tu visa desde República Dominicana, esto no afecta tus citas ni tus trámites. Las entrevistas consulares en la Embajada Americana en Santo Domingo y los procesos ante el USCIS operan de forma completamente independiente a la TSA.

