El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) reveló detalles de una operación conjunta que permitió detener a una organización dedicada a la estafa migratoria. La investigación, apoyada por el Distrito Este de Nueva York, resultó en la detención de cuatro personas acusadas de defraudar a familias que buscaban regularizar su estatus legal.
Los implicados operaban bajo el nombre de “CM Bufete De Abogados Consultoría Migratoria”, una entidad ficticia utilizada para atraer víctimas por Facebook. A través de esta red, se presentaban como abogados expertos y cobraban honorarios de miles de dólares por servicios legales que eran totalmente inexistentes. Ninguno de los arrestados cuenta con una licencia para ejercer la abogacía en los Estados Unidos.
Para engañar a los solicitantes, los delincuentes organizaban entrevistas de asilo y audiencias judiciales falsas por videollamada. Durante estas sesiones, los estafadores vestían togas de jueces y uniformes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Utilizaban fondos que replicaban oficinas gubernamentales con banderas y sellos oficiales para dar veracidad al fraude.
En estas videoconferencias, los impostores solicitaban información personal sensible a las víctimas bajo la falsa promesa de resolver sus casos. Debido a este engaño, al menos una persona dejó de asistir a su audiencia real en el tribunal, lo que provocó una orden de deportación inmediata. Afortunadamente, dicha orden fue revocada tras descubrirse que la víctima había sido engañada por el bufete falso.
La captura de los cabecillas se realizó en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty, cuando tres de ellos intentaban huir hacia Colombia con boletos de solo ida. Los detenidos enfrentan cargos federales por conspiración para fraude electrónico, lavado de dinero y suplantación de identidad. De ser hallados culpables, los procesados podrían enfrentar una pena máxima de hasta 20 años en prisión federal.

