El Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó este lunes la revocación de más de 100,000 visados durante el último ciclo fiscal. La medida representa un máximo histórico, con un incremento superior al 150% en comparación con los registros del año anterior.
Según el informe oficial, el endurecimiento de los controles migratorios se enfoca prioritariamente en extranjeros con antecedentes penales o cargos judiciales. Miles de las anulaciones se ejecutaron tras detectar arrestos por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI), robos y fraudes.
Además de los incidentes legales, las autoridades citaron el fraude migratorio e inconsistencias en los formularios de solicitud como causas recurrentes. También se reportó una vigilancia estricta sobre el incumplimiento del tiempo de estancia permitido dentro del territorio estadounidense.
Expertos en el área advierten que cualquier falta a la ley puede activar la cancelación automática del permiso, sin importar la vigencia física del documento. Esta política de “tolerancia cero” refuerza el compromiso de las autoridades con la seguridad nacional y el orden migratorio.

