El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha oficializado la paralización total del programa Global Entry en todos los aeropuertos del país a partir de este domingo 22 de febrero de 2026. La medida, que entró en vigor a las 6:00 a.m., deja inactivos los quioscos de procesamiento rápido para viajeros internacionales. Debido a esto, todos los usuarios están obligados a someterse a las filas de inspección convencionales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Ante la confusión inicial en las terminales, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) emitió una aclaración importante: el programa TSA PreCheck se mantiene operativo por el momento. Aunque se evaluó su cierre, las autoridades decidieron mantener los carriles de seguridad nacional abiertos para no paralizar el flujo de pasajeros domésticos, aunque advierten que el servicio se revisará según la disponibilidad de personal en cada aeropuerto.
Esta situación es una respuesta directa al cierre parcial del gobierno federal que comenzó el pasado 14 de febrero. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ordenó que el personal asignado a servicios de viajero confiable sea reasignado a las líneas generales para intentar mitigar las demoras masivas en los puntos de entrada al país. El bloqueo de fondos en el Congreso por disputas sobre políticas de deportación ha dejado a las agencias con recursos sumamente limitados.
Además de la suspensión de Global Entry, el DHS ha cancelado las escoltas de seguridad especiales en los aeropuertos para los miembros del Congreso. Estos oficiales han sido destinados a reforzar los controles de seguridad del público general. Mientras no se logre un acuerdo presupuestario, los beneficios de entrada rápida internacional permanecerán suspendidos de forma indefinida, mientras que el PreCheck operará bajo vigilancia constante.

